Para mejorar la salud del cerebro:
Estos son los alimentos
Edomex en Línea/Teotihuacán en Línea. Hay nutrientes que
mejoran nuestro desarrollo cognitivo (la percepción) o lo previenen de posibles
complicaciones.
Las dietas mediterránea, la dash y la mind son las que más
evidencia tienen de proteger nuestra salud cerebral. La dieta para mejorar
nuestra salud cognitiva debe ser el resultado de un abordaje global de todo lo
que comemos.
La evidencia científica no deja lugar a dudas: la
alimentación influye en nuestra salud cerebral. En concreto, los expertos
consideran que la dieta mediterránea por sí misma y a cualquier edad mejora el
desarrollo cognitivo y reduce la incidencia del Alzheimer.
Además de la mediterránea, Araceli Alonso Cánovas, neuróloga
de la Unidad de Trastornos del Movimiento del Servicio de Neurología, hace
referencia a otras dos dietas que tienen también evidencia de proteger el
cerebro: la dash y la mind.
“La dieta dash es parecida a la mediterránea, pero con más
énfasis en quitar alimentos que tengan mucha sal y en restringir el alcohol
porque está más orientada a la hipertensión”, detalla la especialista.
Por su parte, la dieta mind sería una combinación de la
mediterránea y la dash, aunque le da más importancia a sustancias que han demostrado
tener algún papel en la prevención de la demencia, como los cereales
integrales, las nueces o bayas como las fresas, frambuesas y moras. Al
respecto, Alonso explica que, además, este régimen recomienda beber un vaso de
vino (tinto) al día, aunque aclara que en este punto se ha generado mucho
debate.
“A pesar de que se piensa que el alcohol de forma controlada
podría prevenir el problema cognitivo, parece ser que, en realidad, lo que
influye en la salud cerebral son los polifenoles de las uvas que están en el
vino”, justifica la neuróloga, que añade que, desde su punto de vista, “Aunque
nuestro cuerpo puede tolerar el alcohol, no es recomendable su consumo en
ninguna etapa de nuestra vida”.
Nutrientes que mejoran el desarrollo cognitivo
En este punto, Alonso aclara que ningún alimento tiene tanto
poder como para mejorar por sí solo nuestra salud cerebral, sino que la dieta
debe ser el resultado de un abordaje global de todo lo que comemos. Asimismo,
hay que tener en cuenta que nuestro régimen tiene que ser parte de un estilo de
vida saludable en el que se incluya la actividad física.
Hidratos de carbono. El
cerebro humano requiere de un aporte constante de glucosa para llevar a cabo
correctamente sus funciones. De hecho, el hipocampo, que es la zona donde se
desarrolla el aprendizaje y la memoria, es vulnerable ante la falta de estos
nutrientes. De acuerdo con la investigación, la ingesta excesiva de azúcares
simples se ha relacionado con una dificultad de concentración y atención.
Proteínas. Se ha demostrado
que el consumo de aminoácidos específicos influyen de forma positiva en la
capacidad cognitiva. En concreto, la serotonina forma parte de procesos
fisiológicos como el sueño o la depresión. Un nivel bajo de este aminoácido
puede causar un menor desarrollo del aprendizaje, del razonamiento y de la
memoria.
Lípidos. Los ácidos grasos
poliinsaturados no son solo beneficiosos para la función cognitiva, también
para las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, el cáncer y la depresión.
Eso sí, el estudio mencionado advierte que una ingesta elevada de ácidos grasos
saturados puede provocar un deterioro cognitivo. La cantidad de estos
nutrientes que incluye la dieta mediterránea se relaciona con una mejor memoria
y con un menor riesgo de deterioro cognitivo.
“Si tenemos que hablar de un grupo de alimentos
especialmente importante, este estaría formado por aquellos que contienen
ácidos grasos omega 3, grasas poliinsaturadas saludables y polifenoles, que son
unas sustancias presentes en muchas frutas y verduras y que favorecen el
rendimiento cognitivo”, resalta Alonso.
La experta indica también que son recomendables aquellos
productos ricos en fibras y pobres en calorías, pues son muy positivos
nutricionalmente hablando.
Por todo ello, los alimentos más importantes para prevenir
posibles complicaciones cognitivas serían: Carnes magras como la de pollo o de
pavo, que contienen pocas grasas.
Frutas y verduras.
Pescados grasos como el salmón, así como el pescado azul
pequeño (por ejemplo, la caballa, la sardina o el marisco).
Frutos secos. En ensayos controlados se ha comprobado que
las nueces pueden mejorar la cognición.
El café y el cacao (ambos contienen ponifelones) se han
asociado también a un mejor rendimiento cognitivo.
Frutos pequeños como las uvas o las fresas.
Otros alimentos que los expertos no recomiendan son:
Carnes rojas. La grasa de origen animal como la de vacuno o
de cerdo consumida de forma moderada no supone ningún problema, pero si la
comemos en exceso y, sobre todo, si son la base de nuestra alimentación,
acabamos ingiriendo un exceso de calorías y sustancias proinflamatorias. Por
tanto, no solo afecta a nuestra salud cerebral, sino que puede influir en el
desarrollo de otras enfermedades.
Bollería o azúcares en exceso. Son alimentos negativos con
muchas calorías y que ponen a prueba nuestra insulina.
Bebidas gaseosas y azucaradas, pues no aportan nada a
nuestra salud